Mírame a los ojos… habla más lento,
tus ojos te
delatan, tienes miedo
un torbellino
de emociones en tu ausencia,
pues te digo
aquí y ahora… yo también muero de miedo.
Todo
comienza con un espejo roto,
dale tiempo
y no cedas, que no te defraudara
te doy una solución,
custódialo como un tesoro mientras sana
veras como
esos demonios comienzan a huir… lucha contra ello.
Fragilidad, confusión,
me hacen entender
dame ese segundo
respiro, te necesito a mi alrededor… no
te rindas
puede que
intente dejarte escapar, no me dejes… no desistas
dame ese
segundo respiro, tu tienes mis alas… no dejes que me rinda.
Bueno… aquí estoy,
aquí estas
¿A que
llegamos… lo entiendes acaso?
Desde que
llegaste la felicidad dejo de ser un sentimiento autónomo y solitario…
¿Comprendes?…
trato de hacerlo bien, no me rendiré
espero tu no
lo hagas, solo no me defraudes.
Lo único que
espero entender
dentro del
torbellino que formas en mi corazón…
parado al
lado de un espejo roto es…
¿Qué quieres
de mi?